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A: Narcoestado | El simulacro del atroz encanto

La nueva obra de Juan Seré construye un collage performático donde la política, el narcotráfico y el show business se fusionan en una tragicomedia feroz sobre el poder tecnocapitalista.


Por Marvel Aguilera.

“El hombre está podrido por los fantasmas del poder que otros construyen para dominarlo”. Eso sentenció Artaud a propósito de su última obra, Van Gogh, suicidado por la sociedad. Y cuan sencillo sería pensarlo así. Afirmar que lo que nos acontece como tragedia social es producto de un sistema político y económico que juega con nosotros como ratas de laboratorio. Pero eso sería obviar mucho de nuestros cimientos, de aquellos eslabones de sangre, traición y falsedad que son parte de nuestra identidad colectiva.

Hoy, lo absurdo y lo surreal colma un clima de época en donde el efecto distractivo del “pan y circo” ha pasado a una naturalización cotidiana, la manera en que captamos la realidad. La rueda giratoria de un simulacro de políticos camaleónicos que camuflan su ideología se ha transformado en un simulacro de nuestra propia vida: adolescentes hablando de timba financiera, proyectos de ley creados por inteligencia artificial, narcotraficantes transmitiendo su masacre vía redes sociales. Quizás, en tiempos de vértigo y precocidad como estos, lo que pensaba Artaud es aún más hondo, porque más que dominados por fantasmas, esos fantasmas anidan en nosotros, y pasará tiempo hasta que entendamos cuán irreversible es ese enraizamiento.

En A:Narcoestado, la nueva obra de Juan Seré, se nos exponen los subterfugios ya explícitos de un poder que desborda en el ansia burda de nuestra cotidianidad. En esa nueva máxima aspiracional de exitismo express, una batalla de estudiantina y contrastes sociales estallará en el marco del negocio del narcotráfico, el nepotismo de elite y las fronteras cada vez más estrechas entre la democracia, el show business, y el crimen organizado.

“La anarquía y el Estado, como metáforas de una Argentina contradictoria, bipolar e irreal, engrosan la mirada hacia una domesticación que ya no necesita imperativos dictatoriales”


Juan Seré desarrolla un gran collage performático en el que cada pieza exhibe una tragicomedia de esa competencia por la representación de un poder que ya no es tangible. Un grupo de chicas de alcurnia (Agustina Trimarco, Belén Ribelli, Rosa Ortiz Pereyra, Martina López González, Fernanda Mizrahi) con pretensiones políticas, otro grupo -entre tumberas y Pussy Riot- que desde los márgenes espera dar el zarpazo mediante un secuestro, un entrenador de krav maga (Eloy Rodríguez Tale) con delirios de gurú conductual, un viejo cuadro de la DEA (Luis Mancini) buscando facilitar el narcotráfico mediante el casting de una funcionaria “caniche”. El ridículo se normaliza en una violencia incómoda, hilarante, en que la ficción, incluso en su hipérbole, ya no alcanza; arrojada a un juego de damas entre monigotes sin escrúpulos, pero con tinta de lapicera y cuentas off-shore en paraísos fiscales.

La anarquía y el Estado, como metáforas de una Argentina contradictoria, bipolar e irreal, engrosan la mirada hacia una domesticación que ya no necesita imperativos dictatoriales, sino colonizados voluntarios que se presten al juego gozoso y caricaturesco de la democracia y su división de poderes.

La puesta de Seré satiriza la inevitable sátira de lo real, rezumando un dejo de inquietud agria, casi existencial, en la perspectiva de un espectador que absorbe cada escena como flashes de una maquinaria del absurdo reconocible. Con una gran dinámica en el cambio de roles de las actrices involucradas en ambas bandas en disputa, A:Narcoestado se mueve al ritmo frenesí de estos tiempos en que un panelista es presidente y un narcotraficante, la cara de la lista legislativa ganadora.

Pensar en A:Narcoestado implica mirar con la misma incertidumbre de estos tiempos en que ninguna imagen o visual parece real. Pero esa artificialidad, lejos de ser casual, forma parte ese esquema lúdico de espectacularización de la vida pública. Lo grotesco despierta una mueca de risa culposa, en cada lunfardo, en cada decisión delirante sobre el destino político, en cada fanatismo sobre líderes bufones que miramos en el espejo de nuestra ignorancia.

Con una escenografía que hace redituable cada recurso, por más mínimo que parezca, desde la puesta lumínica en cada corte de escena, los sonidos en loop que dramatizan humorísticamente las acciones más violentas, hasta los objetos infantilizados que acompañan a cada personaje; esta nueva obra de Juan Seré, con las rojo accidente, se presta al convite de lavar el edulcorado espectro de la realidad política y sus vínculos con el poder fáctico. Una comedia que, a través del desborde, nos alerta del abismo donde penden nuestras cabezas mientras disfrutamos con pochoclos del entretenido caos planificado.

Elenco: Agustina Trimarco, Belén Ribelli, Rosa Ortiz Pereyra, Eloy Rodríguez Tale, Luis Mancini, Martina López González, Fernanda Mizrahi. Escenografía: Mónica López. Luz: Juan Manuel Fiori. Música original: Tote. Diseño gráfico: Julia Fígoli Pérez. Colaboración escenográfica: Nadia Carnet, Gabriel Mendieta. Dramaturgia y dirección: Juan Seré.

Animal TeatroCastro 561, CABA.
Funciones: Domingo 21:00 hs.

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