Visuales

El alemán que habita en mí | La memoria como un sueño inacabado

En la obra de Alejandro Radawski, un hombre mayor intenta reconstruir los recuerdos de su vida naufragando entre las fronteras de la ilusión y la realidad, en un entorno que expone las sombras y hostilidades hacia la vejez.


Por Marvel Aguilera.

Borges escribía en La noche cíclica, “toda historia es un sueño. Ese sueño puede no ser soñado por nadie. Es un sueño que se sueña”. Para el escritor, la noche de las calles porteñas arrabaleras era el espacio en que el ciclo temporal se renovaba, la vuelta al punto de partida de manera obsesiva, donde el pasado y el futuro no existían como tales, sino un amplio presente ideológico y estético que configuraba su propio universo. El alemán que habita en mí de Alejandro Genes Radawski nos habla de un tiempo que tampoco es lineal, uno que se fragmenta por las dolencias de una enfermedad que carcome los recuerdos, y las hostilidades de una sociedad aferrada al más puro presente, en la que los adultos mayores y la historia que los atraviesa cada vez tienen menos lugar.

Meditabundo pero elocuente, desorientado y al mismo tiempo eléctrico, Carlos Kusznir interpreta un hombre de la tercera edad entreverado en su afección personal, el dolor reprimido por la agonía de su esposa y la desidia del entorno alrededor de su destino. Su realidad no es unívoca, vive atrapado en las fronteras de la ilusión y los acontecimientos que lo acechan en su cabeza. Las pesadillas son parte de la cotidianidad, de una narrativa que lo mantiene vivo y alejado de un mundo que lo preferiría muerto.

La puesta de la obra es onírica, con una dinámica de cambios de vestuario, de música en vivo y composición que es revolucionaria para las posibilidades del circuito independiente. Las actrices que transitan en esa bifurcación de dimensiones ofrecen una entrega teatral total: desde lo corpóreo, la química que despliegan arriba del escenario y los cambios de tono que exponen alrededor del protagonista. Las canciones ofician como parte de ese relato que intenta recomponer las imágenes mentales, como un puzzle. Son el condimento de un bagaje dramático excelso que genera una experiencia múltiple en los espectadores; un show íntimo de sueños, pesadillas y hondas melodías apasionadas.

“Las pesadillas son parte de la cotidianidad, de una narrativa que lo mantiene vivo y alejado de un mundo que lo preferiría muerto”.


La escenografía juega con las sensaciones, con la percepción de los sentidos. Por momentos, la búsqueda existencial del protagonista en una dimensión misteriosa hace pensar en la “habitación roja” de Twin Peaks, en esa circunstancia en donde todo es posible y en que los hechos parecen más el sueño de un otro ajeno. La veta lyncheana también tiene que ver con la indagación cinematográfica de la obra. El juego multisensorial que Radawski plasma alrededor de las actuaciones: lo audiovisual, lo sonoro y lo teatral. Todo es parte de un relato dicho desde diferentes lenguajes. Un sueño interpretado bajo diferentes formas. Un ritual estético sobre trascender los límites dados por la experiencia.

El alemán que habita en mí también es una obra sobre la rebeldía, acerca de transgredir las normas que dicta la cultura en este tránsito entre la vida y la muerte. Nos habla de aquello soñamos con ser y que, aun con el paso del tiempo, todavía vive adentro nuestro. Una guerra con nosotros mismos, frente a los demonios que nos adormecen y contra las concesiones a las que accedemos para soportar el peso diario de la realidad. Una obra para pensar nuestro lugar en el mundo ante la mirada ajena, en una sociedad donde los que viven en el presente son influencers y los que eligen recordar el pasado son empujados a perecer en soledad.

FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA


Dramaturgia: Alejandro Genes Radawski
Actúan: Lujan Bournot, Natalia De Elía, Cecilia De Paoli, Valen Gagliardi, Carlos Kusznir, Milagros Plaza Díaz
Cantantes: Nela Shagrosky
Músicos: Rodrigo Barro, Luigi Raponi, Nicolás Rozen, Máximo Rozenfeld
Vestuario: Florencia M. Tutusaus
Escenografía: Alejandro Genes Radawski
Iluminación: Ricardo Sica
Edición de video: Fernando Mercado
Fotografía: Sara Vega
Diseño gráfico: Yanina Arizaga
Asistencia de dirección: Cecilia Ramacciotti
Producción: Valentina Ortiz De Rozas
Producción general: Cecilia Ramacciotti
Dirección: Alejandro Genes Radawski
Compositor: Sergio Armellino, Matías Palumbo

Función: Sábado 22:30 hs.
Teatro del Pueblo – Lavalle 3636, CABA.

Related posts
Visuales

Las Oceánicas | La poesía como el lugar de lo posible

Visuales

Matar a la bestia | El pavor y el asombro de enfrentarse a una misma

Visuales

Igor Galuk: “De algún modo, Haroldo Conti escribió el guion que nosotros filmamos 40 años después”

Visuales

Lo que escriben los espejos | Transgredir los límites de la percepción

Suscribite a nuestro newsletter y mantenete informado.

[mc4wp_form id="14"]

Worth reading...
Los hombres vuelven al monte: La guerra contra el olvido