Visuales

Elena Bossi: “El teatro es fundamentalmente nomadismo”

Lavanderas: una obra que repasa un oficio ancestral que se establece como puente de una “cultura vibrante, fuerte” y reflexiona sobre la labor de las mujeres y la importancia de compartir. Ruda dialogó con Elena Bossi, dramaturga y escritora responsable de las palabras que lanzan al aire cada uno de los personajes.


Por Marina Cavalletti. Foto de portada: Fermín

Por los caprichos del lenguaje, un ave pequeña que surca los cielos hermanos de Bolivia o Para guay, también el nuestro es además un oficio milenario, con manos de mujer, que se mojan en el “Río Chico”, como alguna vez imaginó el Cuchi Leguizamón, También su hacer es una cura para las penas, como cantó Violeta Parra: “Aquí voy con mi canasto/de tristezas a lavar, /al estero del olvido, /dejen, déjenme pasar”. María Elena Walsh mezcló sentidos entre el pájaro y la muchacha, Lucho Hoyos, Néstor Soria y Alejandro Carrizo, la nombraron “chaguanca”. Hablamos, claro, de las lavanderas. Su figura, en plural o de a una, ha inspirado múltiples piezas de cancionero popular.

Por otra parte, como si eso fue poco, o probablemente por la potencia del oficio que aún siembra hechizos, en este siglo se ha vuelto teatro. La propuesta que las evoca, llega desde Jujuy hasta Buenos Aires y se verá a las 20:30 en el Complejo Teatral Ítaca (Humahuaca 4027). A partir de mañana sábado 17, en cuatro únicas funciones y dos fines de semana.

Revista ruda

Esta obra se estrenó en diferentes puntos geográficos desde 2021 hasta hoy. ¿Cómo describirías su itinerario y las ganancias del equipo en ese cierto nomadismo?

Creo que el teatro es fundamentalmente ese “nomadismo”, la trashumancia. Incluso cuando una obra brinda varias funciones en un mismo lugar, el público va y viene, cambia, es otro, y cada una de nosotras, cuando vemos la misma obra en dos momentos diferentes, somos otras. Quiero decir que, a diferencia del cine, el teatro es un acto de comunicación siempre presencial, es un acontecimiento, y eso es crecimiento, magia, evento que nos modifica y nos enseña algo nuevo de nosotras mismas y de los demás.

Las mujeres son protagonistas en escena y en la trastienda de la pieza, son mayoría. También hay diversidad de orígenes y realidades. ¿Qué les ha aportado esta pluralidad? ¿Impacta en escena?

Probablemente en esas diversidades exista un reconocimiento de lo que tenemos en común. Allí en donde nos enfrentamos a otras realidades, puede que veamos que somos iguales, que nos reconozcamos hermanas.

Créditos Foto: Walter Reinaga

Para el guion contactaste a familiares de las lavanderas históricas de Jujuy. ¿Cómo describirías el proceso de elaboración del texto? ¿De qué forma seleccionaste, entre los testimonios, lo que quedaría en la obra y lo que no?

Primero pedí a las actrices que jugaran un poco con algunas escenas que imaginé. Entrevisté a las mismas actrices porque era una obra que ellas me habían pedido y yo deseaba que se sintieran partícipes del proceso. Luego localicé lavanderas e hijas de lavanderas que amablemente acudieron a mi llamado en las redes y como ya estábamos en pandemia, no me quedó más remedio que realizar las entrevistas telefónicamente. Las actrices las contactaron después y fueron con ellas al río. Tuve mucha suerte, las personas que entrevisté eran buenas narradoras y tenían suficientes historias como para empezar a trabajar. Concebí tres núcleos: una discusión por el lugar, una conversación acerca de una poesía, y una charla en la intimidad acerca del agua y su ir y venir. Y, por otra parte, pensé en tres flashbacks: la muerte de un chico arrastrado por la corriente, la violencia de género, la escuela. Estos núcleos y estos flashbacks me dieron la estructura para seleccionar el material que quedaría. Además, incluí una suerte de ubi sunt para mencionar a todas las lavanderas que ya no estaban.

¿Creés que el oficio de las lavanderas es, de algún modo universal, atemporal o se circunscribe a un tiempo y lugar determinados?

Sí, absolutamente. No importa lo modernas que puedan ser las ciudades, en los pueblos pequeños de muchos lugares del mundo hay mujeres que siguen lavando en las fuentes y los ríos y creo que la razón es el encuentro, un momento entre mujeres, de charla y compañía.

¿Qué expectativas tienen sobre estas 4 funciones en la CABA? ¿Cómo imaginan las respuestas del público?

Espero que las personas se sientan conmovidas, que se identifiquen con algo de lo que se vea o de lo que se diga y que disfruten.

Para muchas personas, la labor de las lavanderas es desconocida u olvidada. ¿Cuál es la relevancia, el rol de estas mujeres en el tejido social?

Más allá del lavado, del trabajo silencioso e invisible sin el cual no se podría vivir, hay en el lavado grupal algo más profundo. Creo que allí se narra, se difunden las historias, las poesías, los cantos, la sabiduría. Allí donde, en una comunidad, se reúnan mujeres para hacer una tarea, se desarrollará una cultura vibrante, fuerte, original y habrá abrazos y consuelo frente al dolor.

¿Y cuál es el mensaje que viene a dejar la obra en este siglo de ultraderechas e individualismo, pero también de resistencia?

No es poco realizar un trabajo reunidas, compartir, abrazar y hablar. Es todo lo que no se desea en estas épocas, es todo lo contrario de lo que se promueve: separarse, estar solos, despreciar los trabajos pequeños cotidianos, ignorar al otro, no hablar y sobre todo, no escuchar.

Elena Bossi. Créditos foto: Pamela López

Fiche Técnica y Artística

Actrices: Andrea Bonutto, Chechu Cordoba
Libro: Elena Bossi
Música original: Carmen Baliero
Coreografía: Cuca Pon
Asistencia de dirección: Iara Sarmiento
Gestión de público: Emiliana Di Pascuo
Redes: Emanuel Llanos
Dirección general: Nacho Medina

Funciones: 17, 18, 24 y 25 de Febrero.
Ítaca Complejo Teatral (Humahuaca 4027, CABA).

Related posts
Visuales

El Che y yo | El cuerpo como horizonte revolucionario

Visuales

El David Marrón | Romper los mandatos estéticos

Visuales

Ese Bow-Window no es americano | Cómo llenamos nuestros vacíos

Visuales

Escarabajos | Las cajas chinas de nuestras violencias

Seguinos en las redes @rudalarevista Revista ruda