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La Sala Roja: El quiebre de los dogmas familiares

En su octava temporada y con más de 280 funciones, La Sala Roja, obra de Victoria Hladilo, ingresa a la reunión de padres del jardín de infantes para mostrar y quebrar los dogmas que aún acarreamos en las familias.


Por Pablo Pagés. Fotos Campe

Lo que parece ser una reunión de padres en una sala de jardín termina siendo un aquelarre capcioso de bajezas. Ahí está el mundo.

El escenario rojo funciona como una alarma a la heterosexualidad. Podría ser amarillo, incluso verde. Pero es rojo.

La obra se desarrolla por conflictos que tienen su origen en los amores tras bambalinas entre los padres, y en las duras posiciones respecto a establecer un acuerdo para definir las actividades dentro de un ámbito “presumiblemente” democrático.

Si todo se retuerce como un trapo mojado es porque, precisamente, los sentimientos subyacen ocultos, siempre, bajo la punta del iceberg.

Unos con sus más y otros con sus menos, familias tipo organizadas, convencionales, van dejando sus secretos como se pela una cebolla, capa por capa.

¿Quiénes son finalmente los niños? Lo que falla, a fin de cuentas, es la educación sentimental, la libertad, los pilares del patriarcado y los prejuicios, que son solo rabietas contra quien no puede ver la devolución de un gesto de afecto luego de una noche de placer. Los dogmas se resquebrajan de forma subterránea y emanan un sentir opresivo que inunda la sala roja y que nos hace preguntar, desde la introspección, cuál es el límite en la intervención moral de los hijos por parte de las instituciones.

Foto: Campe @phototeatro

Una puesta sencilla pero efectiva. Con actores que hacen muy bien su trabajo. El resultado es esta llamada de atención a los descalabros que hacemos en la vida por no saber disfrutar del amor con el tiempo y la forma que él mismo pide.

Como lo merece esta vida tan corta y mezquina, esta puesta en escena divierte y angustia por lo bajo mientras una gran parte del público se emparenta con ella.


Ficha técnico artística
Autoría, dramaturgia y dirección: Victoria Hladilo
Actúan: Catalina Auge, Victoria Hladilo, Axel Joswig, Carolina Marcovsky, Julieta Petruchi, Manuel Vignau

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